Amoníaco refrigerante natural

El amoníaco se ha utilizado como refrigerante natural en plantas de refrigeración industrial durante más de 100 años. Es un gas incoloro licuado bajo presión con un olor acre. Como refrigerante, el amoníaco es conocido bajo la designación de refrigeración R717 y se produce sintéticamente para su uso en la tecnología de refrigeración.

El amoníaco no tiene potencial de agotamiento del ozono (ODP = 0) y no tiene efecto invernadero directo (GWP = 0). Debido a su alta eficiencia energética, su contribución al efecto invernadero indirecto es también comparativamente pequeña. El amoníaco es condicionalmente combustible. Sin embargo, la energía de ignición requerida es 50 veces mayor que la del gas natural, y sin una llama de apoyo el amoníaco no continuará ardiendo. Junto con la alta afinidad del amoníaco con la humedad, esto ha llevado a su clasificación como difícilmente inflamable. El amoníaco es venenoso, pero tiene un característico olor acre con un alto efecto de advertencia y puede ser percibido en el ascensor a partir de una concentración de 3 mg/m³. Esto significa que el efecto de advertencia se produce mucho antes de una concentración nociva (> 1.750 mg/m³). El amoníaco también es más ligero que el aire y por lo tanto se eleva rápidamente.

Aunque el amoníaco es tóxico, es más útil para el control en la sala de compresores y las líneas de suministro para detectar el olor acre y así poder localizar y remediar las fugas. Además del hecho de que el amoníaco es imbatible en términos de eficacia en su uso en el sistema. Ningún refrigerante secundario se acerca siquiera a su eficacia, ya que las necesidades de superficie del evaporador son mucho mayores con los freones o los glicoles que con el amoníaco. Especialmente en las grandes instalaciones y proyectos, el amoníaco se utiliza a menudo, a pesar de que en muchos proyectos europeos no se debe superar el límite mágico de <= 3 toneladas de amoníaco para evitar las restricciones del gobierno estatal. Sin embargo, en nuestro trabajo diario vemos que el cliente está dispuesto a utilizar conjuntamente el amoníaco (por su gran eficacia) y los glicoles (por su olor no tóxico y por estar por debajo del límite de 3 toneladas de amoníaco).

Aplicamos la ingeniería y la termodinámica de forma óptima a los distintos procesos de fabricación.

Expertos en termodinámica, ingeniería técnica y soldadura definen las dimensiones, el diseño y la fabricación de paneles y sistemas de intercambio de calor según las necesidades específicas del cliente, sea en acero normal, acero austenítico o titanio, garantizando de este modo la comercialización exitosa de sus servicios a nivel internacional.

Para este fin, se recurre a la experiencia acumulada a lo largo de los últimos cien años en el campo de la tecnología de fabricación y los cálculos que se sigue optimizando constantemente.

En la percepción de nuestros clientes el producto Buco significa:

Technical and process-oriented consulting
Thermodynamic efficiency
Quality and longevity